Tras 15 años un grupo aproximado de 25 ex funcionarios se reunieron, recordando anécdotas, historias,  encierros y por sobretodo recuperando el tiempo, para saber como están,  quienes fueron sus compañeros de labores y a la larga, sus amigos de la vida.

Con la jubilación, las personas dejan atrás muchas cosas de la vida laboral, partiendo por la actividad para pasar al merecido descanso, sin embargo, el trabajo deja además del pasar económico muchas otras cosas que son las que se rescatan finalmente en la vida, como las amistades y las relaciones de fraternidad con compañeros de trabajo.

Fue así como, como un grupo de ex trabajadores del concentrador de la división Andina de Codelco, tomaron la decisión de juntarse tras más de 15 años que no hacían este tipo de encuentros, lo que se transformó en una emotiva jornada donde se compartieron vivencias, recuerdos y anécdotas de años que pasaron juntos en la mina.

Todo surgió a raíz de una conversación en un encuentro fortuito que tuvieron dos ex trabajadores, saliendo la idea de reunir a más gente, por lo que empezaron a contactarse hasta llegar a unos 25 ex funcionarios del concentrador que llegaron a la cita, donde realmente disfrutaron de la grata compañía, recuerdos y vivencias con sus amigos.

El organizador de esta reunión fue el ex trabajador Cesar Fuentes quien manifestó estar complacido de esta instancia y de poder reunir a sus ex compañeros y sostuvo que “siempre se habló de la familia del concentrador y estos viejitos forman parte de la historia de la división Andina. Hoy en día existe una diferencia muy grande con lo que era antes, por lo que acá  se ha recordado la historia de este yacimiento y este tipo de instancias permiten rescatar los recuerdos de los viejos que la construyeron. Cada viejo tiene una historia y un recuerdo, hay personajes y anécdotas, no sólo de trabajadores de Codelco, sino que también contratistas que trabajaban  en el concentrador, ya que  todos fuimos parte del proceso que dio vida a Andina”.

Sin duda que este tipo de instancias permite recordar muchas cosas, pero principalmente los largos encierros de antaño, las actividades, los viajes y fiestas familiares, son los recuerdos  que más presentes están en la memoria de estos ex trabajadores, que disfrutaron cada segundo de este reencuentro.

Una opinión similar tiene Marcos Ríos quien destacó que “este encuentro es maravilloso, yo debo ser una de las personas más antiguas del trabajó en la mina, donde prácticamente la abrimos y trabajamos tantos años, la que nos dejó a  estas personas que se transformaron en amigos entrañables y esta instancia es maravillosa, que esperamos algún día se vuelva a repetir”.

“Acá aparecen anécdotas, me he muerto de la risa de tanta hueá que hemos conversado y tantas historias que pasamos juntos. Nosotros teníamos realmente la camiseta puesta, cuando había que trabajar se la poníamos toda y cuando había que huebiar huebiabamos y no hay que hacerse los huevones.  Salíamos del huebeo a trabajar y eso es verdad.  Y este encuentro, nos ha llevado a eso que es tan hermoso, ya que nos permite llevarnos al pasado y nos damos cuenta que los amigos no se olvidan y eso es suficiente para revitalizar el alma” (SIC), sostuvo Marcos Ríos.

Similar opinión tiene  Eduardo Barrera quien se mostró feliz de ver a sus ex compañeros y sostuvo que “esto debemos hacerlo más seguido, hay muchos que ya no están y que fueron parte de la historia.  Nosotros vivimos grandes momentos incluyendo a las familias y creo que hoy en día eso no se da mucho, por lo que debemos destacar a este grupo”.

Al igual que Eduardo Inostroza, ex mecánico del concentrador quien señaló que “me parece fenomenal este tipo de encuentros, ya que me he sentido muy contento, incluso viajé de Rancagua para compartir, lo que ha sido muy grato. Da emoción y se caen las lágrimas al abrazar a los viejos ya que compartimos muchas cosas y nos acordamos de los viejos que no están, sobrenombres y anécdotas, con muchos gratos recuerdos. En mi caso dejé toda mi juventud bajo el cerro tras 32 años, cambié  plata por salud, pero de todas formas estoy agradecido de la empresa, ya que nos permitió formar a nuestras familias  y criar hijos lo que uno valora”.

Los ex trabajadores, sin lugar a dudas sacaron cuentas alegres tras este reencuentro, dado que les permitió dar un viaje al pasado y compartir con quienes pasaron muchas horas del día, incluso compartieron más que con sus propias familias en su vida laboral, por lo que destacaron que este tipo de instancias, permiten recordar la historia de una división que no sólo los marcó a ellos en lo personal, sino que a todo su grupo familiar y que este almuerzo de camaradería permitió una reunión inédita luego de 15 años que no se hacía.

En la ocasión, estuvo presente junto a los ex trabajadores el Presidente del Sindicato Industrial de Integración Laboral SIIL y de la Federación de Trabajadores del Cobre, Juan Olguín, quien valoró el paso de estas personas por la división y el aporte que hicieron a Andina.